Burocracia e improvisación

Ya sabréis que estoy metido en esto del tercer ciclo. Sabréis también que estas cosas funcionan muy a la manera del trabajo de Fran: en general hay poco trabajo, excepto cuando no, que se junta todo y es la muerte. Pues bien, una de las cosas que hice cuando estaba sin trabajo que hacer consistió en solicitar mi cuenta de correo udc.es.

En teoría, para obtener tu cuenta fulanito@udc.es, tienes que acreditar tu vinculación con la universidad ( en mi caso, lo de estudiante de tercer ciclo ) presentando para ello la autorización del jefe de departamento. Yo, que soy difuso por naturaleza, acababa de entregar la autorización de Penedo según la cual ya puedo entrar fuera del horario normal de la facultad - esperemos que nunca me haga falta -. Así que claro: si en un formulario tenía que firmar Penedo, ¿por qué no en el otro...?

Cubrí todo, y fui a la secretaría a entregarlo: -Buenas, quería un sobre para enviar esto por correo interno La señora de secretaría (la mítica rubia con mala cara) se me quedó mirando así, a su manera, con mala cara: -¿Un sobre? Con toda la naturalidad, incluso con cierta sorpresa por la pregunta: -Sí, claro, un sobre para enviar esto - Agitando el formulario.

El caso: que me da el sobre, cubro la dirección, y se lo entrego: todo correcto.

Las risas, y a mi costa, vinieron cuando se supo que no había puesto al director de departamento, y que no había conseguido el justificante conforme estaba matriculado en los cursos de doctorado. Conociéndome, os imaginaréis qué bochorno pasé imaginando las risas que se producirían en el edificio de investigación a mi costa.

Pues, unos 10 días más tarde, me reí yo cuando vino el sobre con los datos de mi flamante cuenta de correo: por más irregular que hubiera sido la solicitud, había colado :D

Pero la historia no acaba ahí: hoy se puso Jorge a hacer los mismos trámites para conseguir su cuenta. Conocedor de la historia, él sí cubrió el director de departamento correctamente, poniendo a Freire. Pero claro, después de ir un par de veces al despacho de Freire, quien aparentemente tenía tutorías, y no encontrarlo... acabó yendo a la secretaría del departamento. Allí le dijeron que tendría que imprimir un nuevo formulario: Freire ya no ejercía de director. Así que de nuevo al ordenador, de nuevo a cubrir eso. Perfecto, folio nuevo, y a buscar a la nueva directora.

1er paseo: nada, no está. Tras preguntarle al mítico estudiante si sabría cuándo llegaría: - Mmm, es raro, suele venir por las mañanas, pero hoy no está. Pues nada, a hacer tiempo. Al cabo de un rato, no sé si a la segunda o a la tercera, acaba encontrándola y consiguiendo la firma. Así que sólo falta entregarlo al correo interno.

Allá va Jorge a secretaría, con toda su buena fe, y con el recuerdo de cómo lo había hecho yo en su momento. - Quería enviar esto por correo interno - Pero tendrás que enviarlo en un sobre, no vas enviar el folio así. - Ya, bueno, quería un sobre... - No tenemos sobres.

Por supuesto, era la mujer borde. Supongo que vio que Jorge flaqueaba, y dijo: no conozco a este de nada, y no le voy a dar un sobre por la cara... que lo consiga él si lo necesita tanto.

Así que de nuevo aparece Jorge en el laboratorio, nos cuenta a Marcos, Jose y a mí la aventura, y pregunta si tenemos sobres nosotros. Tras unos instantes de cachondeo ( - eso fue por no mostrar suficiente decisión ) se marchó a la secretaría del departamento una vez más, a por los susodichos sobres. Y finalmente, tras poner la dirección, pudo entregarlo todo sin más problema.

No sé si esto es normal y los sobres nunca se pidieron ahí, si yo le eché mucha cara y me salió bien ( mítica tirada de carisma que superas sin saber muy bien cómo), o si realmente la señora no le dio el sobre porque no le dio la gana. Respecto al baile en busca de la firma del responsable... otro ejemplo más de cómo funcionan las cosas: nadie debe mirar quién firma, o al menos nadie debe mirar que el cargo se corresponda con el que autoriza. Porque si no, los problemas que me podrían haber puesto a mí, se los tendrían que poner a Jorge (aun no vi actualizado el nuevo director en ningún sitio). Y sólo faltaría eso :P

Así que la conclusión, gente, es que hagáis las cosas lo más irregularmente posible. Saldrá bien o mal, pero al menos os reiréis. Y ya que hacerlas bien tampoco garantiza el éxito...

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