The Wizard of Oz

Desde hace una semana tengo ganas de contar por aquí uno de esos sueños tan raros que me tocan a veces. Se dice que el subconsciente juega malas pasadas, pero en ocasiones llega más lejos y hace incluso encaje de bolillos :P

En mi sueño tenía mucha prisa: estaba caminando rápido, con la sensación de llegar tarde, por las aceras de alguna ciudad indeterminada. No era un sitio desconocido, pues me movía con la naturalidad y soltura del que conoce el lugar, pero ahora no recuerdo ningún detalle que me permita saber dónde era. El caso es que había bastante gente en la calle, muchos de ellos caminando en sentido contrario a mí.

En ese momento, el sueño cambiaba: la gente, en vez de caminar con el caos que acostumbra a acompañar a la confluencia de muchos individuos particulares, estaba avanzando con cierto orden, como si estuvieran puestos de acuerdo. Y, de pronto, me vi en medio de una especie de desfile. A ambos lados había hileras de mujeres y hombres jóvenes (distribuidos sin ninguna proporción evidente), manteniendo una formación. Lo extraño - si esto se puede considerar normal - es que estaban vestidos de un modo especial.

En el sueño sus ropas me llamaban la atención, y al fijarme resultaban ir vestidos de los personajes del Mago de Oz. Estaban, repetidos una y otra vez, Dorothy, el león, el hombre de hojalata y el espantapájaros. Y en medio, como si fuera algún tipo de guiño friki, algún soldado imperial.

Los miembros del desfile, además de su extraña apariencia, estaban maquillados de modo acorde. Coloretes, maquillaje color metal, peinados con mucha gomina... Parecían modelos de revista de moda, o de anuncios de perfume.

En ese momento, yo sentía la imperiosa necesidad de salir de la formación: "dios, qué vergüenza aquí en medio de esta gente tan arreglada". En ese momento, me miraba a mí mismo, y tenía una especie de pijama o ropa de andar por casa. Además, por más que intentaba apurar el paso para adelantarlos, no era capaz. Así, hice un giro de 90º, a mi derecha, intentando echarme a un lado de la comitiva: solo sirvió para que todos ellos hicieran lo mismo.

Tras eso, aparecía un perro pequeñito, y por algún extraño motivo, pasé a tener consciencia de estar en un sueño. Me acordé de Edu (dentro del propio sueño, ¡en serio!) y le dije al perro: "Ay, vamos, Totó: esto no es Kansas" o algo así.

Y cuando ya había renunciado a hacer nada, y sólo pretendía reirme y disfrutar de lo que quedaba de sueño... me embistió un perro grande, tamaño mastín, con unos cuernos de reno. :| Alucinante.

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