BIOSTEC 2008. A trip to Madeira
Me enviaron al BIOSTEC, una conferencia acerca de Sistemas y Tecnologías de Ingeniería Biomédica, que tenía lugar nada más y nada menos que en Funchal, Madeira. Cuando me lo comentaron, allá por octubre, no me emocioné demasiado: tenía la sensación de que al final no me tocaría ir a mí, que sería la mítica historia que al final queda en el aire y de la que no se vuelve a saber nada. Sin embargo, me equivocaba de plano: cuando me di cuenta estaba tramitando, con Noelia, todos los detalles del viaje.
Inicialmente, vendría Penedo, mi jefe, conmigo. Yo haría la presentación, sí, pero su presencia allí, en mi primera exposición, me confortaba bastante. Por eso me sorprendió, cuando se empezó a concretar más el asunto, que Penedo había decidido irse con Noelia, y que yo iría solo.
¡Toma bautismo de fuego! - pensé. Y entonces se me encendió la bombilla. Un par de día después, y tras pasar algún que otro momento embarazoso, acababa de sustituir a Penedo por Rebe.
El viaje ya resultaba prometedor de por sí, pero cualquiera estará de acuerdo en que cambiar a tu jefe por tu novia resulta, cuanto menos, interesante estupendo. Y me quedo corto
.

Madeira es un sitio precioso. Se trata de una isla situada al norte de las Canarias ( la wikipedia aporta datos mucho más precisos ), con un clima templado que provoca temperaturas de unos 18-20 grados la mayor parte del año. Aunque es un lugar turístico, no está tan masificado como otros destinos más clásicos, y las fechas lo hacían todavía más interesante de ver: las Navidades habían pasado (aunque allí las extendían hasta pasado el día 15) y los Carnavales todavía no habían llegado. De ese modo, se podía visitar la isla con bastante comodidad, sin esa sensación extraña que da el oír españoles al girar cada esquina (como sucede en Londres, París...).
Visitamos Funchal (la capital de la isla): su casco viejo, sus iglesias, el puerto, los restaurantes donde sirven espetadas de carne y filete de espada con plátano frito; subimos en teleférico a Monte, disfrutando de unas estupendas vistas de todo funchal; bajamos en una especie de tobogán, catalogado por Hemingway (con razón) como una experiencia estimulante;
fuimos al precioso pueblo pesquero de Câmara de Lobos; nos acercamos hasta Cabo Girão (el segundo cabo más alto del mundo, según las guías); atravesamos la Boca da Encumeada; nos explicaron el pasado volcánico de la isla en São Vicente; disfrutamos de las piscinas naturales de Porto Moniz, y vimos, pero ya de pasada, Ponta Delgada y Santana.
Fue una experiencia fabulosa: cenamos escuchando fados, alquilamos un coche, y descubrimos lo diferente que puede resultar el portugués del gallego. Recordamos lo bien que se pasa en buena compañía, lo bien que sienta desconectar de la cruda realidad del día a día...
Ah, y también expuse mi artículo.

February 15th, 2008 - 05:17
Momentos Míchel:
[...]cambiar a tu jefe por tu novia resulta, cuanto menos, interesante[...]
P.D.: No me sé el tag html para poner “tachado”, ni siquiera sé si existe
February 15th, 2008 - 05:43
El tag es <s></s>, aunque aparentemente no funciona en los comentarios.
Y sí, ya sé que era obvio, pero me apetecía ponerlo
February 15th, 2008 - 19:01
Qué grande el vídeo
:D. Tiene que salirse montar en esas movidas, pero te olvidaste de contar del tipo que los avisaba en el stop para que no frenasen