Vale, me llamo Jose. ¿Dónde está ese taxi?
Desde luego, la mayor parte de las noches se disfrutan de manera inversamente proporcional a la esperanza que se deposita en ellas. Ayer fue un ejemplo más:
El día comenzó como toda la semana: facultad, laboratorio, eclipse, C++, y descargas de CD's. Y se suponía que habría que ir a la fiesta de ADE: Raquel había estado de cumpleaños el martes, y se podría decir que ayer lo celebraba. El caso es que según se acercaba la noche, menos ganas tenía yo de salir, hasta el punto de que no me faltó nada para decidir quedarme en casa. Sin embargo, salí: también debería ser capaz de salir hasta temprano, dar una vuelta, y retirarme pronto.
Para amenizar la noche contábamos con El Capitán Bardett (o se escribe así, o parecido), un amigo del capitán Jack Sparrow, un Ron de todos conocido, y por muchos temido. Yo, en principio, me sumo al primer grupo: no bebí suficiente como para tener que temerlo
.
Y así estamos: en el aparcamiento de ADE, con Raquel y su gente, tomándonos unas copas, rodeados de varios centenares de personas haciendo lo mismo. Qué grata decadencia. La noche siguió su curso, y tras una serie de circunstancias que no vienen al caso, me vi solo, sin batería en el móvil, y sin demasiadas opciones de coger un taxi.
Allí estaba yo, frente a la nueva oficina de Caixa Galicia, mientras intentaba pensar qué hacer (todavía no me había dado cuenta de que podía llamar a un taxi desde una cabina), cuando de repente empiezo a oir gritos.
- ¡Jose! ¡Jose! !Joooooseeeee!
Sí: como podéis imaginar, lo de El Genuíno Simón tiene algo que ver con mi nombre, así que no debería haberme dado por aludido ante semejante invocación. Pero algo me decía que se estaban refiriendo a mí. Así que giro, lentamente, la cabeza hacia la izquierda, y hala:
- !Jose!, ¡Hey, Jose!
Definitivamente, se refería a mí.
- No me llamo Jose y no te conozco de nada, en serio
A pesar de que mis palabras pudieran parecer bordes, mi tono y mi sonrisa no eran tan agresivos: simplemente estaba flipando por colores.
- A ver, ¿no estás esperando un taxi? Pues nosotros somos 3, y tú uno, así que vente con nosotros.
- Vale, me llamo Jose, ¿Dónde está ese taxi?
La situación ya se había hecho tan absurda, que había que explotarla al máximo, y reírse todo lo posible. A pesar de que no dije datos, almacenar, o metodología, no tardaron en definirme como informático. Supongo que me vieron demasiado limpio para ser de sociología, y no lo suficientemente pijo para ser de ADE, y claro, de algún modo había que etiquetarme
El caso es que la chica esta, luego de reclutarme para su extraño grupo, llamó a un tal Pepe, un amigo suyo, de quien se dice:
Media Coruña tiene mi número, y la otra mitad querría tenerlo
Momento en que agradecí seguir siendo, a efectos de censo, de Fene
. Se suponía que, en unos 5 minutos, Pepe vendría a buscarnos en un coche azul, grande. Nos empezamos a reír de la chica esta: así que un taxista amigo tuyo va a venir a buscarnos, ¿no? ¿O es un señor cualquiera que te sigue el rollo, y en "5 minutos" vienen hasta aquí?
Pues nos equivocábamos: en apenas 5 minutos, apareció el coche del amigo Pepe, un monovolumen azul, bastante grande. Abre la puerta corredera, y se ve el interior lleno de chicas. Alucinante.
- 4, llevo a cuatro - le dice a la chica esta que había llamado.
Y hala, allá vamos los 4 hacia el coche, cuando la otra chica del grupo dice
- Yo no me voy a subir en el coche de cualquiera. ¿Pero quién es este tío?
En ese momento volví a la tierra: ¿cómo coño me iba a subir a un coche, que ni siquiera era un taxi, de un fulano desconocido, que por gusto venía a buscar tías al campus? Hombre: la idea estaba bien, y quizás algún día compre una furgoneta y haga yo lo mismo. Pero desde luego, una vez que la segunda chica habló, y caí en la cuenta, me uní a ella e intenté convencer a los otros dos de que no era buena idea bajar así.
No entraré en detalle (me está saliendo una entrada kilométrica) en cómo los convencimos: el caso es que acabamos delante del LERD, robando un taxi (nos hicimos los suecos cuando unos tíos que estaban esperando desde antes que nosotros nos empezaron a gritar), y bajando hasta el humor. Yo quería ir al orzán, pero creedme: no habríais discutido con la tropa que iba conmigo
. Para acabar de completar la jugada, el taxista era un cachondo mental, y se partía con nosotros, parecía tan borracho como ellos, y era un pelín cafre al volante.
Cuando estábamos llegando al humor, yo le dije: déjanos por aquí ya, que así ya sigo yo hasta el orzán, y ellos al humor, y todos contentos. El tío, todo tranqui, para el taxímetro, y empieza a parar el coche, solo para volver a acelerar cuando, desde atrás, le gritan "Eh!!! Al humor!!!". Yo le comento del taxímetro, y él dice: nah, es igual, esto no os lo cobro, hombre. Alucinante.
Cuando por fin paramos, en pleno Humor, nos redondeó a la baja la tarifa: marcaba 6.57, y lo dejó en 6. Y se fue todo encantado. Ahí ya acabó la historia: ellos se fueron al ¿Aguillón?, y yo me fui al Grietax, "no sin antes desearnos mutuamente una feliz y próspera noche".
Ya para acabar: llego al Grietax y veo a Sara (una de las compañeras de piso de Raquel). Conversación:
- ¿Y los otros?
- ¿Y los otros?
Pero esa sería otra historia...
April 27th, 2007 - 06:54
Jejejeje. Pues para mí la noche fue lo que prometía. Unas risas rápidas, y pa cama tempranito a dormir, q llevaba un casque encima…
Este historia parece sacada del blog de tu hermano xD
April 27th, 2007 - 07:25
¡Casi conoces a un proxeneta, tío! Mira que pasaron cosas extrañas ayer… No obstante, la noche estuvo bien.
PD: tiene razón Berte, debe ser cosa de familia
April 27th, 2007 - 13:31
¿Os dije que tengo un monovolumen azul?
April 28th, 2007 - 13:18
jajaja q grande. pois si q debe vir de familia XD
May 2nd, 2007 - 02:11
mmmm este chico dice que no a un coche lleno de chicas………………….
May 2nd, 2007 - 02:15
Soy el del monovolumen, na es que yo recogí a demasiadas esa noche y no iba a poder con todas así que dije, voy a hacer realidad el sueño de ese tio solitario de ahí, pero se ve que el tío no quería, nos tocaba a 4 por cabeza, pero los hay con otros gustos. NO tendrás otra como esta
May 5th, 2007 - 12:13
Estas historias subrrealistas son las que me animan a salir sin ninguna pretensión y dejar que la noche mande.
Nunca me ha pasado nada parecido… bueno, una noche cogimos un taxi un colega y yo y una tía que estudiaba enfermera y que NO conocíamos de nada se vino con nosotros para abaratar costes.
La verdad es que la valiente fue ella porque eran las 6 de la mañana y nuestras pintas no eran la de unos galanes…
Mola, la historia es buenísima.