simonpena.com Una mezcla heterogénea de tecnología y desvaríos

21Jun/074

Y a veces creo en la magia…

Hace exactamente un mes estaba el bueno de Ibarra, mi compañero de piso jebi, de cumpleaños. Tras desechar la idea de hacerle una tarta de metal, o sacrificar alguna vestal en su nombre, decidimos bajar hasta Casa Encarna, a cenar y tomar algo: no sería una fiesta del quince, pero al menos haríamos un día distinto, y romperíamos la monotonía que se suele imponer en estos días de final de curso, con los exámenes rondando, y el estrés empezando a asomar.

El lugar era como me habían contado - sí, en los 6 años que llevo en Coruña, aun no había ido. Un sitio donde te ponen tapas de raxo, embutidos o tortilla, siempre que pidas algo de beber. La bebida sale, por tanto, un poquito más cara, pero el comer "gratis" suele merecer la pena. Claro, de todos modos, y supongo que para que sea rentable el negocio, hay que tomarse varias cañas para que la cantidad de comida sea suficiente. Y, de nuevo claro, tras varias cañas las cosas se ven de otra manera.

Así que bastante influido por las cañas, convencí a Mon (el tercer mosquetero de la noche de fiesta) y a Ibarra, para seguir al Orzán. No me costó mucho, la verdad: bien sea por asegurarles que saldríamos de tranquis (expresión esta que merece un post por sí sóla), o por las ganas que ya tuvieran ellos mismos, el caso es que acabamos en el Populix (este bar que hay al lado de La Bombilla, y donde ponen 2x1 a 5€)

Sí: cualquiera puede hacerse una composición de la situación, una vez llegamos al Populix. El primer cubata es de rigor, y todavía entra en la categoría de tranquis. El segundo va con la intención de que, quien no invitase en la primera ronda, pudiera hacerlo ahora. Y el tercero... el tercero ya es vicio :P .

No debía ser muy tarde cuando salimos del Populix hacia el Orzán. En principio íbamos hasta el Hangar, un antro jebi muy del agrado de Ibarra, y ahí fue donde la noche comenzó a tomar un cariz totalmente distinto: nos encontramos a Gabi dentro, y a Alex fuera, (o al revés, o los dos juntos, dá igual: el caso es que nos los encontramos). Nos dijeron que andaba Darío y compañía (aunque suene a frase hecha, raro es el día que se vea a Darío mal acompañado) en el Aqua. Así que nos pasamos a saludar, y...

Y acabamos volviendo Mon y yo a las 07.30 a casa, en la línea 5. Por el medio, me sentí de lo más torpe que se pueda sentir un ser humano (quitando que trabajes con explosivos y te levantes con resaca), descubriendo lo que molesta cuando un móvil se queda sin batería en el momento menos apropiado. Vi también cómo puede llegar a importunar algo tan trivial como tener un oído atascado, o cómo puede cambiar un día en un par de horas. Y desde luego, decidí, cuando creía que la oportunidad se había echado a perder, que nunca volvería a ser tan inútil.

Una semana más tarde, tuve una segunda oportunidad. Desde entonces, estoy encantado...

Posted by Simón

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  1. It’s so sweet… :P . Na ya sabes que nos alegramos por ti, a ver si un día nosotros también salimos con ibarra por ahí y nos toca la suerte, es que al final el jebi es un amuleto :D . Y a ver si a ti se te ve un poco el pelo por la facultad… :P

  2. ¡Enhorabuena a los premiados!

    (en nuestra calidad de frikis, berte, parapar y yo ese día estábamos jugando al rol en vez de por ahí conociendo gente; aún así, que cuente que yo casi salgo)

  3. ¿Por qué a mí no me pasarán esas cosas? Parece tan fácil…
    Me alegro mucho por ti. Pero no puedo evitar envidiarte :D


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