Tiempo de cambios
De modo que empezaré desde el principio. Lo último que comenté aquí, por escrito, hablaba de mi viaje con Rebe a Madeira, a un congreso de Bioinformática. Pues casi dos meses más tarde... estoy trabajando. Diréis: pues qué bien, yo también trabajo. Ya, hombre, si yo también trabajaba cuando iba al laboratorio en la facultad. A lo que me refiero es que ya no soy un becario de tercer ciclo, sino que me acabo de incorporar al mundo laboral.
Los motivos son los de siempre en estos casos: un trabajo mal pagado; una responsabilidad que no entraba, en mi opinión, en el trato inicial; y la sensación de estar mal valorado. O de poder estar mejor valorado en otro lado, que no es lo mismo pero es parecido.
El primer punto es muy matizable: estaba con una beca de 10 a 15 horas semanales, lo que se traduce en unas 2 - 3 horas diarias de trabajo. Por ese tiempo, desde luego que lo que me pagaban estaba bien. Pero siendo realistas, superaba ampliamente esas horas en el laboratorio. Muy ampliamente. Los demás puntos, mucho más subjetivos, son los que me hicieron dar el salto, y son los que prefieron contar en persona, porque por escrito quedan mucho más serios de lo que en realidad fueron.
Así que, prácticamente de un día para otro, empecé a buscar trabajo, a mandar C.V., y a concertar entrevistas (Infojobs y la página de la facultad: tus grandes aliados
). El caso es que la demanda de informáticos ahora mismo en coruña pues no está nada mal
( de nuevo, para pedir opiniones de cada una de las entrevistas que hice, prefiero hacerlo en persona, que para contar pestes está trabajobasura.com, y para contar maravillas todavía me falta tiempo y experiencia )
En fin: el caso es que a partir del próximo día 1, contribuiré con parte de mi sueldo a vuestra sanidad, a las pensiones de vuestros padres, a la construcción de carreteras... Vamos, que pronto tendré que pagar impuestos
La siguiente entrada debería ser acerca de qué haré con la parte de mi sueldo que no se quedará España: mi nueva Xbox 360
. A ver si no tardo un mes en contarlo.