Cumplir años durante 4 días
Lo empecé a celebrar el viernes, coincidiendo con el cumpleaños de María, organizando una "pequeña fiesta-recreo" en el humor. Aunque hubo bajas importantes, también hubo sorpresas, y se dejaron ver Marcos, Teba y Hugo. Luego de dar cuenta de casi un paquete de cervezas, ( y los otros varias botellas de alcohol, que son más bestias
Después de estar un rato haciendo como que bailábamos (el caso es gustarse a uno mismo), decidimos que ya podíamos volver a reunirnos con los demás. Pero era mentira
El sábado, resaca de sensaciones, que no de alcohol, y todo el día haciendo el zombie por casa. ¿A quién le importan los exámenes? El domingo, visita relámpago a casa, después del partido donde se lesionó Berte ( qué rabia
), y a comer con la familia. De nuevo, a celebrar el cumpleaños: al día siguiente no podrían verme, así que aprovechaban el domingo. Piscina, sol, relax...
Lunes. Mi cumpleaños, el de verdad, el oficial. Y de nuevo a la altura, si no por encima. Examen de alemán - salió mal, claro - , notas de francés (un 8), café con la gente de francés. Y redescubrir Coruña...
¿En adelante? Espero que toque celebrar mi "no cumpleaños"
¡Vamos a París a quemar coches!
Ya me había pasado más o menos lo mismo el jueves: bajamos Ibarra y yo a dar una vuelta, primero a un garito celta, y luego a un antro jebi. Pero... yo sabía que Juan y Fran salían, y esa no es una oportunidad que se deba tomar a la ligera, así que, llegado un punto de la noche, los llamé: sabía que me convencerían para que me quedase con ellos. Porque, básicamente, tenía ganas de dejarme convencer. Además, la compañía no podía ser mejor.
¿Y el viernes? Una vez más, lo mismo. Salía de tranqui, pero sabía "más de lo que parecía": había cena del inter. Con tranquilidad, fue pasando la velada. Primero unas tapas ( comida sabrosa, barata y abundante, ¿qué más se puede pedir?), y luego unos dardos. ¡Cuánto tiempo hacía que no jugaba a los dardos! Y cuánto tiempo hacía que no salía con Marcos, Teba y Hugo. Y creo que con Sebas es la segunda vez que salía
Llegó el momento en que Marcos y Teba se retiraron, y allí quedábamos los demás, viendo cómo otro tío jugaba a los dardos. Jugaba con toda su alma: su novia lo había dejado, y acababan de estar con el notario, para ver quién mantenía el piso. En directo era mucho más desgarrador, quiero beber hasta perder el control, parecía decir.
Pero ni mucho menos quedó en apalanque la noche: llamé a Berte para ver dónde estaban, y en menos de 15 minutos nos encontrábamos en el Cotobelos. Momentazo: entrando y saludando a medio mundo. Gente feliz, sonrisas tipo anuncio, y una sensación de peligro propia de las grandes fechas
. Uf ...
No sé, me está gustando mucho Coruña últimamente
EDIT: Y le debía este título a Hugo
, lo vimos claramente ayer de noche...
¿Y al buen tiempo?
Siempre se dice Al mal tiempo, buena cara, pero se deja "al gusto del consumidor" escoger qué cara ponerle al buen tiempo. Y yo, sin más explicación que la primavera y el calorcito, estoy extrañamente feliz. Voy a los sitios con una maravillosa sonrisa boba, con la cabeza en otra parte, tarareando canciones (con o sin iPod), y con la convicción de que las cosas están yendo bien, y van a ir todavía mejor.
Y lo más gracioso es que no tengo ningún motivo racional para este repentino acceso de felicidad. Será que, simplemente, he decidido sonreír
PD: Y os lo recomiendo a todos
Siguiendo la corriente: mi Meme
Al más puro estilo de estos comentarios que se ven en Youtube, que anuncian varios años de mala suerte en el amor si no los extiendes en un par de vídeos más, Fran me acaba de nominar para hacer un Meme. Extrayendo literalmente de su blog,
1. El tema consiste en escribir como mínimo 6 cosas raras y personales. Estas cosas pueden ir desde tonterías increibles hasta críticas ácidas a lo que te apetezca (libertad total y absoluta).
2. Una vez escritas y publicadas, seleccionarás a otras 6 personas para que repitan esta operación en sus respectivos blogs
3. No se puede devolver la pelota (si yo mandar tú, tú no mandar mi)
Frente a lo de Youtube que decía antes, esto tiene la ventaja de que no amenaza con acabar de corromper mi vida amorosa, económica o laboral. Así que, por la buena fe que desprende, ahí voy:
Es algo raro: en casa, en Maniños, no salgo casi nada, pero cuando voy por coruña siempre intento bajar. Me encantan las noches que salen bien, cuando llego a casa y desearía volver a empezar otra vez el día (y hacer exactamente lo mismo). Y me dá mucha rabia las noches que se frustran, con lo que enlazo con el siguiente punto.
Durante mucho tiempo me parecía algo bueno: gente que confiaba en mí, o en la que yo confiaba, y nos intercambiábamos las cosas que nos preocupaban, de modo que muchas veces aliviábamos las preocupaciones. De un tiempo a esta parte, tengo la sensación, mientras lo hago, de que estoy o bien abrumando a la gente con "mis problemas", o bien que los estoy sonsacando, obligándoles a hablar de cosas que no quieren. Pero eso podría estar conectado, también, con el siguiente punto.
En ocasiones es por necesidad, pero la mayoría es simplemente por mi carácter. Y como soy de la generación de Expendiente X, siempre prefiero una explicación rocambolesca (y paranoica) antes que la más sencilla (la navaja de Occam). Esto, aunque para bastantes cosas es un lío, también es útil para mantenerse entretenido![]()
Me gusta mucho la música celta, es algo que me mueve. Aunque la tengo clasificada por autor y álbum, creo que podría encontrar algún tema para cualquier estado de ánimo. Como decía Fran, yo también llego a casa y enciendo la música. Y muchas veces, me voy de casa y la dejo puesta (con lo que mis compañeros de piso tienen que entrar y apagarla). Realmente son muy pocas las horas del día en las que no me acompaña (bendito iPod...)
Por fin, tras varios años quejándome de lo poco que me había motivado la carrera, empiezo a estar contento. Además, últimamente atravieso un momento alto de ánimo, y me veo capaz de hacer casi cualquier cosa, con lo que no me intimida ni el mercado laboral, ni la perspectiva de buscarme la vida en el futuro, ni nada.
Estoy feliz, encantado, orgulloso, agradecido,... de todos los amigos y gente a la que trato desde que vine a Coruña. En ninguno de mis sueños pre-universitarios había considerado la opción de conocer a tanta gente, de llevarme tan bien con ella, de haber pasado tan buenos momentos, y de sentir que puedo contar con todos. Y es agradable la sensación de sentirse apreciado por todo el mundo, y tener ese respaldo, esa confianza detrás de uno. En verdad, los futbolistas, los famosos, los ricos, podrán tener todo el dinero y el "éxito" que quieran. Pero nunca podrán tener estas sensaciones. Los amigos, eso sí es riqueza.
Y ahora, el Pásalo. Ya sé que deberían ser 6 personas, pero después de la habilidad de Gervasio, creo que no les empapelaré el doble de trabajo a los pobres. De modo que "nomino" a Edu y a Mon. Y si alguno más de mis lectores me sorprende interesándose por este experimento, que me dé un toque, y lo nomino - y que vaya posteando diciendo que va de mi parte
-
La Rutina
Hablando estos días con Edu, y hoy mismo con Jorge, estábamos de acuerdo los 3 en que lo que menos motiva, a la hora de hacer un proyecto software ( en nuestro caso, cada uno el suyo y Dios en la de todos), es caer en la rutina. Edu está completamente hastiado de modificar parámetros una y otra vez, comprobar distintas técnicas en busca de la panacea, y no ver un avance sustancial. Jorge, lo mismo: después de unos días en los que se le veía feliz, ahora está trabajando a desgana. Y yo...
Yo, desde que estoy con la parte inesperada de mi proyecto, ya pasé por dos fases totalmente distintas. La primera, de desbordante optimismo: una idea que tuve estaba funcionando, y todo apuntaba a que acabaría rápido. Y, como consecuencia de equivocarme en ese pronóstico, una segunda fase mucho más pesimista, que me hace dudar si realmente encontraré la manera de que lo que debo hacer funcione.
Para no ser tan ambiguo - deliberadamente, por cierto - diré que cuando empecé con el proyecto, se me dijo que tenía que llegar a un resultado X, a partir de unas ciertas condiciones/características Y, con las que ya contaba. El problema que experimenté durante el primer mes fue que el programa que me debería dar Y no funcionaba. Cuando dejé de considerar que era culpa mía que no funcionase, me puse a avanzar metiendo a mano los resultados con los que, en teoría, debía contar. Esa parte del proyecto más o menos la acabé: si tuviera Y, sería capaz de encontrar mi X.
Y ahora estoy buscando la manera de obtener Y. Ya sabemos por qué el programa que debería funcionar no lo hace, y ahora me tocó llegar a su resultado teórico mediante una aproximación distinta. Y ya caí en la rutina de ver cómo todo lo que pruebo funciona en muchas de las imágenes, pero no en "la mayoría". Y claro, se busca una aproximación robusta, ...
Lo irónico es que todo funciona igual, "vida real", "proyecto", lo que sea. Mientras hay novedades, posibilidades de hacer cosas nuevas, que salgan las cosas bien, funcionen y todo eso, uno es optimista, y se mueve "alegre por el mundo". Pero cuando uno cae en la rutina, y es más o menos capaz de predecir qué ocurrirá al día siguiente, o, mejor dicho, qué no ocurrirá...
We are brave foot soldiers
Bueno, después de tanto anunciarlo, hoy se confirma: voy a tener que vender mi alma al diablo si quiero hacer a tiempo todas las cosas que debo. Pero bueno, la suerte es que las cosas vienen bastante ordenadas, y esta semana de los exámenes de la escuela de idiomas me la respetaron muy bien.
Ahora viene lo bonito:
- Tengo que hacer un prototipo de otra cosa para la semana que viene, con la idea de integrarlo con lo que ya tengo hecho, y ver qué resultados da.
- Tengo que volverme a enfrentar a LATEX, reunir toda la información de lo que llevo hecho, obtener resultados, y entregárselos a "mis superiores".
- Y cuando haya hecho eso, más: pruebas en el prototipo para ver si modificando la situación de un elemento, se experimenta mejora o no en el ajuste.
No es que se trate de cosas muy complicadas, en principio y tras lo que llevo hecho. El problema radica en tener un plazo para hacerlas, le da demasiada emoción a la situación
En otro orden de cosas, y ya para despedirme: -¿Vienes conmigo a alemania? -No, no fumo. Moraleja: no confundáis reisen con rauchen.
EDIT: La canción que dá título a esta entrada es esta [Goear.com], de Wolfstone. Un grupo que me encanta, y del que espero hablar un día de estos.
Vivito y coleando
Día 1 de febrero: mi primer examen en la E.O.I. de Coruña. El día que tanto temía, aunque desde una perspectiva totalmente distinta a los clásicos - y en principio ya superados - exámenes de febrero.
Cuando llegaba febrero, solía venir cargadito de trabajo: fechas de entregas de prácticas, presentaciones, exámenes... Eso significaba que no había tiempo para nada - incluído, por supuesto, salir de farra -, y que los ánimos estaban por los suelos, los nervios a flor de piel, y el saldo de sueño en números rojos. Este año, me enteré que llegaba febrero por mis compañeros de piso: mi hermano tuvo estos días algún examen, Mon también, y el de Ibarra está al caer. Y con esa calma, esa ausencia de estrés, apareció la E.O.I.. "Ya estudiaré", "aun hay tiempo", "ya lo miraré este fin de semana", etc, etc. Y nos ponemos en la semana del examen de Francés, sin haber tocado un libro, y sin tener la menor idea de cómo se conjugan los verbos.
La festividad de Santo Tomás de Aquino me vino de perlas: estuve currando en el proyecto todo el santo día, con lo que los remordimientos de conciencia por quedarme estudiando francés en el piso el resto de la semana, fueron menores. Y eso hice: verbos, vocabulario, verbos, Écoutez,... Y hasta fregué los hornillos de la cocina, de las vueltas que di por casa.
¿Resultado? En principio bueno. Las preguntas de gramática, de respuesta múltiple, me salieron bastante bien, y lo mismo puede decirse de la expresión escrita, y la comprensión oral. En el apartado de vocabulario me lié algo más, pero, resumiendo, creo que bastante bien. Pero no acaba aquí la cosa: la semana que viene, examen de alemán.
Y en el horizonte, una posible publicación sobre el proyecto. No sé qué tendré que hacer, pero lo que sí sospecho es que voy a tener mucho trabajo... A ver si os subo una foto mía, para que la veáis cuando dejéis de acordaros de cómo era
. El miedo es que son muchas cosas. Con orden y distribuyendo el tiempo, se dá hecho. Pero no son precisamente mis mayores virtudes :S
PD: En principio ya superados, referido a los exámenes de febrero, refleja mis "inquietudes culturales" (¿a que suena pedante?), y la posibilidad de estudiar cualquier tontería en un futuro próximo, por la UNED.
Un sueño rarísimo
La semana pasada tuve un sueño de lo más extraño, del que me acordaba por completo al día siguiente. En general, me suelo despertar sobresaltado, sorprendido o contento por mis sueños, pero sin poder, al cabo de pocos minutos, acordarme lo más mínimo.
Pero en este caso, fue distinto. Debió ser un día que no subí a la facultad por la mañana, porque estaba Javi (Ibarra) en casa, y para que eso suceda, o son las 8 de la mañana, o ya volvió de Inglés. Así que cuando pretendí contarle qué había soñado, me acordaba de casi todo:
El sueño sucedía en Maniños, en As Escadas, nuestra casa. Era un día soleado, más primaveral que veraniego: cielos despejados con alguna nube perdida, una temperatura tibia, y esa sensación de luminosidad tan propia del buen tiempo. El caso es que estábamos, en casa, mi tía y dos de mis primos, mi hermano, mis padres y yo. Y estábamos hablando de lo bonito que era viajar, de lo bien que estaría hacer un viaje juntos, y, con esa facilidad propia de los sueños, decidíamos irnos de viaje "por ahí", en ese mismo día.
En ese momento, aparecían en escena mis abuelos, los 4, y todos asumían, con la mayor naturalidad del mundo - ¿qué otra cosa cabría esperar? - que se deberían quedar en nuestra casa, cuidándola, y alimentando a nuestro perro y al de mi tía. Con todo eso organizado, prácticamente sólo faltaba que hiciéramos la maleta, y partiéramos. Hasta ahí, un sueño más o menos normal.
Abríamos el portal, y mi tía y sus hijos salían antes que nosotros, iban ya de camino al aeropuerto. Creo que alguien más (o mi padre o mi hermano, o ambos) iba con ellos: en el resto del sueño sólo recuerdo a mi madre metiéndome prisa.
Y en esas estábamos: el portal abierto, ellos saliendo, y yo organizando ya todo para coger el coche y seguirlos. Momento en el que entra en la finca un coche, a bastante velocidad, y con toda la naturalidad del mundo. Llega hasta abajo, cerca del muro, y aparca. Alucinante. Yo ya estaba con la mosca tras la oreja: no me sonaba de nada el coche, y cuando lo vi pararse, ya dije a mi madre: si este señor no tiene nada que ver con vosotros, la monto. Eso fue lo que pasó: el señor se baja del coche: un tío alto, de unos 50 años, corpulento pero no gordo, y con pelo cano peinado hacia atrás, no muy largo. Mi madre no lo conoce de nada, y allá me dirijo yo, todo encendido:
-¿quién es usted, y qué está haciendo aquí?
-¡NO TIENES NINGÚN DERECHO A GRITARME! ¡ME DA LA GANA DE APARCAR AQUÍ, Y APARCO AQUÍ!
Ahí, la sensación que experimenté fue la de quedarme totalmente cortado, como si el señor tuviera razón. Pero en una fracción de segundo, vi la sonrisa de satisfacción del fulano, convencido de haberme intimidado, y recuperé la determinación:
-¿COMO QUE NO PUEDO GRITARLE? ¡ESTÁ EN NUESTRA PROPIEDAD, SIN HABER SIDO INVITADO: NO TIENE NINGÚN DERECHO A METER SU COCHE AQUÍ, Y MENOS AUN A DEJARLO QUEDAR¡ !SALGA AHORA MISMO!
-NO ME DA LA GANA. ÉCHEME SI QUIERE
-Voy a llamar a la policía. Haría mejor en irse ahora - le dije con mucha más calma. Y saqué un teléfono, y me puse a marcar. El tema es que el fulano hizo lo mismo: sacó algo, y se puso a escribir, y, con una sonrisa socarrona, dijo:
- A ver a quién creen.
Y ahí yo me estresé: intentando teclear rápido, no acertaba, y ponía números al azar. Me daba cuenta, los borraba, y los volvía a teclear, sólo para equivocarme de nuevo, mientras el tipo se reía, hasta que por fin acerté:
-Policía, ¿diga?
-¿Es la policía? Quería denunciar una invasión de intimidad. Digo, un nosequé.
Vamos: no recuerdo qué le decía: sólo sé que era una tontería, y que me estresaba todo, al no salirme lo que le quería decir. Hasta que dije "allanamiento de morada". La chica también tuvo su momento inhábil, y no sé qué me dijo, que al momento estaba diciendo
-Perdona, pensarás que soy muy burra.
-No, mujer, no pasa nada, todos nos equivocamos a veces - pero alucinando "por dentro"
A continuacion se sucedió un extraño diálogo: ella me preguntaba por qué estaba el portal abierto, a lo que yo contestaba diciéndole que nos íbamos de viaje.
-¿Placer o ocio?
-¿Perdón?
-¿Placer o ocio?
-¿Es esto necesario? Sólo tiene que enviar un coche patrulla.
A parte de que decía eso mismo: placer o ocio (por más que sean cosas bastante semejantes
), la conversación no dio más de sí.
-Estoy empezando a pensar que sí que es usted bastante incompetente, por el amor de Dios. ¡Mándeme un coche y déjese de preguntas idiotas! - Ya había perdido totalmente los papeles.
Y mientras tanto, el señor aquel, riéndose de mí, como si todo le estuviera saliendo según sus planes, y mi madre quejándose de que llegaríamos tarde por mi culpa...
Así que perdí los nervios y le lancé el teléfono, que a esas alturas era ya un inalámbrico de tamaño considerable. Le acerté en toda la cabeza, y luego seguí descargando puñetazos. Vamos, me quedé muy a gusto, y le dejé una cara nueva. Y así acabó el sueño
Ahora, recapitulando, encuentro sentido a varias cosas:
- Lo del teléfono: un episodio de CSI Miami, en el que una secuestrada intentaba llamar a un número, y llamaba a otro. Luego Horacio calculaba qué números podría haber querido marcar.
- Lo de lanzarle un inalámbrico enorme: el lunes, hablando con Juan, Fran, Maite y Gloria, comentaban que colegas suyos habían salido de farra con el inalámbrico de casa en el bolsillo
- Lo del viaje, supongo que porque mi tía se fue a Turquía no hace mucho, y estuvo en navidades contándonos sus experiencias en el viaje.
- Y lo de mis abuelos, porque casi todos los fines de semana vienen a comer con nosotros. El hecho de acabar a leches... será agresividad mal encauzada
De cualquier modo, la moraleja es: Si quieres hacer algo bien, hazlo tú mismo
Y los conserjes de noche
Respecto a la entrada anterior, falsa alarma. No tengo que emplear eso - sea lo que sea - en mi proyecto: respiro aliviado. Además, y según todos los indicios, voy muy/bastante avanzado con el tema. Ya seguiré dando noticias según se confirmen, pero la cosa promete
En otro orden de cosas, me encanta esta canción. Me encanta la letra, y me encanta cómo suena en Ajuste de Cuentas. Busqué en Youtube, pero aparecían dos versiones, en directo. Esta es la que sonaba mejor, aunque me gusta más la versión de estudio. Cuántos días, caminando por la calle, vino a mi cabeza el estribillo es una historia que se escribe en los portales...
[Y aquí la letra]
Algo tendrían que contar las estaciones,
algo dirán las terminales de aeropuerto
los bares donde nacieron
cinco de nuestras canciones,
las noches en que tu chica te decía nunca más.
Quedó algo de nosotros en esos lugares
en el lavabo de señoras y en el puerto
en la butaca del cine, en una boca de metro
y en todas esas esquinas que solíamos doblar.
Es una historia que se escribe en los portales
la breve intensidad de las primeras luces,
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Algo tendrían que contar los escalones
con pantalones arrastrados por el suelo,
algo el asiento trasero que me ofrecía tu coche
y el humo del cenicero que acabó por rebosar.
Es una historia que se escribe en los portales
la breve intensidad de las primeras luces,
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Tu siempre estabas dispuesta,
es domingo por la tarde
la suerte es una ramera de primera calidad
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Es una historia que se escribe en las postales
con la necesidad de madrugar los lunes.
Tu siempre estabas dispuesta,
es domingo por la tarde
la suerte es una ramera de primera calidad
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Tu siempre estabas dispuesta
Tu siempre estabas dispuesta
La suerte es una ramenra de primera calidad
...Y los consejes de noche...
Navidades: Primer Checkpoint
Bueno, tres mesecitos ya de estar en Coruña como parásito social. Pero, aunque sea poco, algo se trabaja, y creo que ya puedo hacer cierto balance:
PFC:
Tras unos inicios más que dudosos, donde no funcionaba nada de lo que teníamos que usar (Edu y yo), la cosa va pintando más prometedora. Abandoné - temporalmente - C++, y me puse a prototipar en Matlab, mucho más rápido e intuitivo, y ya tengo resultados. Para dar una idea, si mi proyecto consiste en elaborar un mecanismo para la detección de la fóvea en imágenes de fondo de ojo, pues ya tengo un mecanismo. La detección es buena si las imágenes son buenas y cumplen las propiedades ¿fisiológicas?¿físicas? en las que se basa mi proyecto: cierto ajuste, cierta distancia que, más o menos se mantiene siempre... Aunque ahora, si lo tradujese todo a C++ ya tendría un proyecto acabado, mi intención era dotar al sistema de una mayor robustez, empleando algún procedimiento inteligente que fuese capaz de lidiar en condiciones menos favorables.
Es decir, respecto al PFC y considerando todo el tiempo que perdí inicialmente, no creo que deba encontrarme muchos problemas de tiempo. Pero tampoco podemos cantar victoria demasiado pronto: todas esas herramientas que ya estaban desarrolladas en anteriores proyectos, y que no fuimos capaces de adaptar a nuestras necesidades todavía están ahí, esperando que volvamos a enfrentarnos...
ESCUELA DE IDIOMAS:
Una situación diferente a la anterior: aquí me estoy desinflando por momentos. Es la historia de siempre: como más o menos me doy manejado sin estudiar nada, pues es lo que hago. Y claro, cada vez hay más cosas que debería saber, y que se nota que no sé
. Al mismo tiempo, me da mucha pereza ponerme a estudiar, y todo viene siendo la pescadilla que se muerde la cola... De cualquier modo, y aunque sea de manera residual, y a fuerza de oir las cosas muchas veces, algo se me va quedando, y mola
RESUMEN
En fin, todo va más o menos bien, y relativamente parecido a lo que esperaba, al principio del curso. Y poco más. No voy a hablar hoy de mi vida privada, porque ya bastantes noticias tuvisteis a lo largo de esta semana ¬¬. Pero dejo una frase que me marcará para siempre
¿Pero vais a dejar a vuestra amiga con Simón? ¡¡¡¡Pero si es un desalmado!!!!
En fin, vaya personajes (todos: yo incluído)