Respuestas a los lectores: Capítulo 2
Nuestros lectores, a pesar del éxito del primer capítulo, siguen preguntándose cómo vender su alma al diablo. En esta ocasión, la trama se complica, y nos consultan "como hacer contacto con el diablo para vender dos almas". Supongo que se tratará de alguna web 2.0 que acaba de descubrir el filón, y pretende ganar una buena posición de mercado cuando esta actividad se normalice.
Sin embargo, hoy revisaremos la siguiente consulta: casette canciones de juerga
Se trata de una duda que todos aquellos con un coche relativamente antiguo nos hemos planteado alguna vez. Las cintas se oyen mal, grabarlas es un coñazo, y al cabo de cierto tiempo se estropean. Pero no hay nada que anime más un coche que una buena cinta de Los del Río, Camarón o algún Caribe Mix, o incluso una pequeña selección de todos esos éxitos.
En mi opinión, eso es un problema: hay que tener cuidado en que los géneros escogidos sean similares, y no meter Automatic Lover al final de una cinta de Ella Baila Sola, por ejemplo. Tampoco suelen gustar las cintas de 60 minutos en las que cerca de un cuarto de hora es silencio.
Lo ideal, por tanto, es tener 3 ó 4 casettes de distintos géneros. Por una parte, algo tipo flamenco: si vivimos en una zona chunga, que nos vean llegar escuchando Camela o Camarón nos dará puntos entre nuestros vecinos. Por otra parte, punk tipo Offspring: si algún día llevamos a colegas a la playa, podremos poner la música a tope, bajar las ventanillas, e imaginar que en vez de estar yendo a 50km/h por carreteras comarcales, estamos yendo a 120km/h en alguna autopista estadounidense, yendo a encontrarnos con nuestro destino. Después, algún cantautor. Esos días de bajón en los que tienes ganas de reflexionar, está genial tener a Silvio Rodríguez hablándote de "La guitarra del joven soldado".
Sólo un consejo: no grabéis Indie en cintas, no pega. Nadie se lo creería si de repente pones el casette a andar y suena Franz Ferdinand
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Respuestas a los lectores: Capítulo 1
Claro: decir que se pierden, y no poner nada más quedaría muy soso, y ahí entra la utilidad de las herramientas de StatCounter. Donde mejor me lo paso es con Recent Keyword Activity, que me permite ver qué términos de búsqueda traen a la gente a mi blog. El ganador de hoy, y al que le dedicaré lo que queda de entrada, es el siguiente:
algo sencillo pasos para vender mi alma al diablo
- Lo primero, una serie de comprobaciones rutinarias: debe existir el alma, y no debe estar vendida todavía.
- Si superamos estas comprobaciones habrá que ponerse en contacto con el diablo, y nos surge la primera decisión importante: ¿TCP o UDP? Con TCP nos aseguramos que le lleguen nuestros mensajes, pero UDP nos permitiría una mayor velocidad en la comunicación, al no saturar la conexión con el control de errores y demás. Yo sugiero que empleemos UDP, y en caso de tener problemas de pérdida de mensajes, adaptar el algoritmo y emplear TCP.
- Una vez seleccionado el protocolo, tendremos que conectarnos con el diablo. Un alias conocido para realizar esta conexión , y que ya se encarga el compilador de traducir convenientemente, es <satan@hell:666> ( Satan at Hell ). A continuación, se establece la comunicación ( su especificación viene muy bien detallada en el RFC 666) Recuerdo que es necesario cubrir una serie de campos obligatorios: qué se pide a cambio del alma y cuándo se entregará ésta. El diablo debería contestar confirmando esas peticiones, y, en un campo de tamaño variable, con su propia letra pequeña. Llegado a este punto de la conexión, un ACK será suficiente para dar por finalizado el acuerdo.
- Una vez establecido el acuerdo por el alma, debemos marcar esta como vendida ( con un simple flag será suficiente), y comenzar a disfrutar de las nuevas oportunidades que nos han sido dadas.
Por cierto, este software no ha sido probado, y se distribuye AS IS, no haciéndose responsable el menda de los efectos no deseados que pudiera tener su uso.